Cómo controlar el rango dinámico

En este artículo quiero hablar sobre el rango dinámico de las escenas que fotografiamos y de cómo este factor puede influir tanto en las imágenes que obtenemos.

Para empezar, vamos a definirlo como la diferencia que existe entre las luces y las sombras de una escena. El rango dinámico de una cámara de fotos viene expresado en pasos de diafragma y se puede decir que es la capacidad que tiene dicha cámara para representar en una misma imagen tanto el detalle existente en la zona de luces como el que hay en la zona de sombras.

Cuanto mayor sea el rango dinámico de nuestra cámara, más información intermedia tendremos en cada zona y además podremos captar escenas con mayor contraste entre luces y sombras. Igualmente, si el sensor de nuestra cámara posee un  rango dinámico pobre, las sombras o luces tendrán falta de información en escenas que tengan mucho contraste.

Atardecer Rango Dinamico

Un ejemplo

Imagina que estás frente a un paisaje imponente, el cielo está lleno de nubes con un impresionante degradado de colores, las montañas nevadas al fondo y frente a ti un precioso lago rodeado de pinos gigantes, además un ciervo está bebiendo agua frente a ti. Ante esta escena, te ves obligado a sacar tu cámara, con el angular montado y te acercas a la orilla del lago para que el ciervo salga en primer plano. Ya tienes la escena enmarcada y es perfecta, así que disparas y zas!!!, la imagen que ha te ha salido en la pantalla nada tiene que ver con lo que tu estabas viendo. El cielo probablemente esté bien expuesto, pero el resto de la escena subexpuesta y el ciervo se ha convertido en una oscura silueta.

Pero, ¿Por qué ha pasado esto?. Esto es debido a que nuestros ojos tienen mucho más rango dinámico que los sensores de las cámaras, los ojos permiten captar detalle tanto en las luces como en las sombras porque la pupila funciona automáticamente según el nivel de luz que esté recibiendo.

Montañas paisaje

Las cámaras suele manejar valores de entre 6 y 9 pasos de diafragma, en cambio la visión humana suele tener alrededor de 15 pasos. En las escenas que presentan un rango dinámico con más de 9 pasos de diafragma, nuestros ojos verán una cosa y nuestra cámara obtendrá otra totalmente diferente. El sensor de nuestra cámara es incapaz de captar en una imagen lo que nuestros ojos pueden ver (por lo menos en la actualidad).

El rango dinámico de nuestra cámara viene determinado por el sensor y en menos medida por el procesador de imagen. La tecnología avanza a grandes pasos y cada vez los sensores tienen mejor rango dinámico y se comportan mejor en situaciones de escenas muy contrastadas.

Consejos para mejorar el rango dinámico

1. Una buena herramienta para analizar la escena y así conseguir imágenes con más información, es el histograma. Si aprendes a analizarlo, este te dirá si la imagen que tienes delante tiene un rango dinámico alto o bajo.

2. Una técnica para averiguar cuantos el rango dinámico de una escena es medir la exposición en la zona más clara y luego hacerlo en la zona más oscura, así sabrás cuantos pasos de diafragma hay entre la luz y la sombra.

3. Siempre dispararemos en formato RAW para intentar obtener la mayor información posible y además expondremos la escena “derecheando” el histograma, (sobreexponer ligeramente) ya que es más fácil recuperar información de la luces que de las sombras a la hora de editar.

4. Cuando se hace fotografía de paisaje es muy importante utilizar un filtro degradado de densidad neutra, de esta manera compensaremos la exposición del cielo con la del resto de la escena.

paisaje HDR

5. Disparar utilizando bracketing o ahorquillado. Con la cámara montada firmemente sobre un trípode, puedes tomar tres imágenes con exposiciones diferentes, una sobreexpuesta, otra con la exposición correcta y la última subexpuesta. Las tres fotografías obtenidas y ayudándote de un editor de imágenes (PhotoShop) pueden ser unirlas y así conseguir una imagen más parecida a la que tus ojos habían visto. Esta técnica te puede ayudar a obtener imágenes increíbles, pero no debes abusar del retoque ya que pueden convertirse en escenas irreales.

6. Por último, si vas ha realizar un retrato y el fondo es un cielo con mucha luz, puedes utilizar iluminación artificial para igualar las diferentes iluminaciones.

Espero que te haya servido de ayuda este artículo o por le menos que te haya hecho ir a por la cámara y probar de lo que hemos estado hablando, siempre aprendemos más si toqueteamos todo y vemos nuestros fallos y aciertos. No olvides de compartir el artículo si crees que le puede ser de utilidad a alguien, hasta la próxima.

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La iluminación artificial en fotografía

Si hay un tema complejo en la fotografía ese es como iluminar artificialmente a un sujeto o a una escena. Cuando la luz ambiente no es suficiente para conseguir una imagen con un resultado óptimo, tenemos que recurrir a la iluminación fotográfica.

La mayoría de nuestras cámaras disponen de un flash, pero es una herramienta poco válida para conseguir resultados aceptables. Este flash es un arma perfecta para conseguir retratos poco favorecedores, así que si alguna te ves en la situación de retratar a una persona que te cae mal, no dudes en usarlo.

El flash integrado es un foco multiuso estándar y tiene grandes limitaciones a la hora de crear un contexto imaginativo y cuidadosamente dispuesto. Para conseguir resultados óptimos, tenemos a nuestra disposición en el mercado gran cantidad de elementos de iluminación y cada uno de ellos está enfocado para un uso en concreto.

Flash de zapata

Si te vas a dedicar a la fotografía profesional en estudio debes saber que la iluminación es vital y, por lo general, costosa. Siempre ha sido así pero, a medida que los fabricantes de fuentes profesionales de iluminación mejoran sus equipos, la gama de luces aumenta y permite tratar situaciones lumínicas cada vez más específicas y complejas.

En la actualidad existen tantos tipos de fuentes de iluminación profesional que si deseas cubrir todo el abanico de esquemas de luz posibles, acabarás empeñando un riñón. Por eso los fotógrafos nos limitamos a usar un tipo de iluminación, al menos al principio.

flash de paraguasSe puede aplicar tanto a la fotografía digital como a la tradicional. La iluminación artificial se creó para hacer frente a las limitaciones de captación luz de la película. La industria se centró en el desarrollo de iluminación profesional. En las décadas de los 1960 y 1970 se crearon sistemas que garantizaban la fidelidad del color y la congelación del movimiento. Actualmente esto no es tan crítico como antaño, ya que las cámaras digitales son mucho más flexibles en su respuesta al color, además de ser más sensibles a la luz.

Hoy en día cualquier cámara réflex digital sencilla puede obtener resultados óptimos en situaciones de poca iluminación y en la mayoría de los casos no necesita la precisión y la potencia de una cara iluminación de estudio. Aunque a los puristas les suene a herejía, es una gran ventaja para los fotógrafos con presupuestos limitados. Actualmente, con un poco de imaginación, una fuente de luz y una buena gestión del balance de blancos los resultados pueden ser increíbles.

flash antiguo

Lo que me interesa recalcar en este artículo es lo importante que es controlar la calidad de la iluminación. Para quien esté acostumbrado a flashes portátiles, la enorme cantidad de materiales, tiempo y esfuerzo que hay que dedicar a la iluminación puede suponer una sorpresa. En la fotografía de bodegones, retratos de estudio, interiores y otras situaciones controladas, la comodidad y la simplicidad no son prioritarias. Planear y disponer una iluminación precisa lleva su tiempo.

Los objetivos y su efecto en los retratos

A la hora de realizar un retrato fotográfico debes saber que todos los objetivos provocan una distorsión en el rostro y en el cuerpo humano. Si consigues utilizar esta peculiar característica de las ópticas a tu favor, conseguirás que el retratado salga más favorecido o si lo deseas podrás usarla para dar más fuerza a la imagen. Saber que óptica usar en cada momento para conseguir el efecto deseado es una de las claves para convertirse en un gran fotógrafo social.

Existen dos maneras de elegir el objetivo que utilizarás en la sesión. La primera es la menos deseada y está limitada por el entorno. En ocasiones, el lugar donde vas a realizar las fotografías te obligará a hacerlas desde cierta distancia. La segunda opción es cuando tu elección se basa en el resultado final que estas buscando. Una vez elegida la óptica adecuada, muévete por la escena hasta encontrar la mejor composición.

lentes para retrato

Las dos opciones son válidas, pero la segunda suele ser la mejor manera de retratar a un sujeto y deberás elegirla siempre que te resulte posible. Recuerda que si te sitúas demasiado cerca del retratado puede sentirse incómodo, y por ello deberás elegir un espacio mínimo para evitar esta situación. Lo habitual es no empezar la sesión situándote a menos de dos metros de tu sujeto y ésta es una de las razones por las que los objetivos de 85 y 100mm son considerados los más adecuados para los retratos. Otra razón muy importante es que al comprimirse la perspectiva, las proporciones faciales no se distorsionan. Si utilizas un objetivo gran angular tendrás que acercarte para que la persona llene el encuadre, y esto hará que su nariz y frente parezcan más grandes.

Para conseguir retratos más favorecedores deberás utilizar teleobjetivos a la hora de realizar las fotografías, mientras que si usas ópticas angulares conseguirás añadir elementos dinámicos a la composición de la escena y conseguir efectos curiosos. Esos efectos se pueden potenciar aún más si disparas desde una posición un poco más elevada que la del sujeto o si éste no mira hacia la cámara.

Cuando hayas conseguido sacar las imágenes que tenías planeadas en la sesión, toma algunas fotos con otros objetivos. Puede ser que consigas una fotografía mejor con el objetivo “equivocado”, aunque lo más seguro es que solamente te sirva para aprender cosas nuevas y ponerlas en práctica más adelante, lo cual es motivo suficiente para hacerlo.

lentes fotográficas

Un pequeño ejercicio práctico.

Para experimentar el efecto que conseguirás con la utilización de un objetivo u otro es interesante que realices este pequeño ejercicio práctico.

Sólo necesitarás un objetivo zoom o varios fijos con diferentes distancias focales. Si lo vas a realizar con ópticas fijas necesitarás un angular de 35mm, uno normal de 50mm y un teleobjetivo de 85mm. También te hará falta un voluntario y 10 minutos de tiempo libre.

Empieza con la distancia focal estándar de 50mm. Posiciona a tu modelo y acércate a él hasta que su cara de frente ocupe todo el encuadre. Ahora dispara y pídele a tu modelo que gire la cabeza hasta que tengas un encuadre de perfil de su rostro y hazle otra foto. Haz una señal en el suelo y cambia el objetivo.

Coloca el objetivo de 85mm en la cámara y repite el procedimiento anterior. Para terminar, monta el 35mm y repite la operación.

Cuando termines, te darás cuenta de las 3 distancias resultantes entre tú y el sujeto, dependiendo de la distancia focal que has utilizado. Cuando llegues a casa, visualiza las imágenes resultantes en el ejercicio y evalúa la gran diferencia que existe entre usar un 35mm o un 85mm para realizar un retrato.

El objetivo de este ejercicio es familiarizarte con el efecto resultante en un retrato según la óptica utilizada y que con ello puedas decidir el aspecto que quieres dar a tus imágenes.

¿Te ha gustado el ejercicio?
¿Qué distancia focal sueles utilizar en tus retratos?

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La película fotográfica

Ya sea en fotografía “analógica” o digital, una característica importante para ser un gran fotógrafo es conocer de qué forma se registra la imagen en la cámara, para luego hacer una copia en papel. Por esto, el fotógrafo necesita saber por qué a veces sus imágenes adquieren imprecisiones como dominantes de color, marcas de polvo y rayas o presentar fallos de revelado. Así que, es de vital importancia saber como funcionan y fabrican los “captadores de luz”, ya sea la película a color o el sensor digital.

A diferencia de la película en blanco y negro, en la película de color existen dos tipos: positivo, para diapositivas, y negativo, para hacer copias en papel. La película para diapositivas (positiva) era menos utilizada que la negativa, pero era la preferida por la mayoría de los fotógrafos por dos razones:

  1. La calidad de la imagen era superior y proporcionaban unos colores profundos y saturados.
  2. No era necesario el pasar esa imagen a papel, con el consiguiente ahorro para el fotógrafo.

Película negativa
Pero las películas para diapositivas tenían también algunos inconvenientes como su poca latitud de exposición (Rango Dinámico) y alto contraste en las imágenes, así que hacia falta ser un fotógrafo bastante experto en medir la luz para conseguir la imagen que buscabas, ya que la película no perdona los errores.

La película negativa es la que actualmente aún existe y convive con la fotografía digital de forma casi residual. Este tipo de película necesitaba un proceso de revelado y ampliado para luego poder tener copias en papel. La popularidad de este tipo de película se basaba en que era mucho más tolerante a los fallos de exposición y a la larga era un beneficio para el fotógrafo menos experto.

La película de color es una lámina fina de plástico revestida de varias capas de una emulsión sensible a la luz. Cada una de estas capas tienen sales de plata suspendidas y cada una registra un color diferente. Por norma general, la capa sensible al color azul está en la parte superior, la capa sensible al verde, en el medio, y la capa sensible al rojo en la parte inferior. Aunque había excepciones como la película Fuji de cuatro colores que usaba capas sensibles al rojo, verde, azul y cian.

Película fotográfica
Durante el revelado, los productos químicos incrustados en las diferentes capas de la emulsión reaccionan con el agente revelador para formar colorantes. Los haluros de plata se blanquean para revelar un color específico y así formar una imagen negativa en cada una de las capas. Cuando se ven en conjunto estas tres imágenes (cuatro en el caso de la película Fuji) y se combinan, el resultado es una imagen a todo color, pero en negativo.

Tipos de películas y Fabricantes.

Los grandes fotógrafos conocen a la perfección sus rollos de película y saben cuanta luz hay que darle en la exposición en el momento de la toma y si necesitará el uso de algún filtro para corregir los colores obtenidos.

Hay dos marcas que siempre han sido pioneras en la fabricación de películas fotográficas:

Fujifilm. Una compañía que siempre ha sido pionera en la revolución digital y que además siempre ha defendido la producción y el desarrollo de las emulsiones tradicionales.

Los rollos más famosos en su catálogo de películas profesionales eran, el Fujicolor Superia Reala para negativo y Fujichrome Velvia, Astia y Provia para diapositiva. Velvia es una leyenda dentro de las películas fotográficas ya que proporcionaba diapositivas con colores muy saturados y grano muy fino. Mas tarde, Fuji lanzó al mercado Astia, una emulsión complementaria que era muy apropiada para realizar retratos.

Aparte de Velvia, de tonos cálidos, Fuji se caracterizaba por dar un resultado más frío y azulado en las imágenes que las conseguidas con películas Kodak.
Como ya se sabe, Fujifilm dejó de fabricar películas en la era digital.

Película analógica
Kodak. Este fabricante tenía una amplia variedad de películas, en general, las fotos conseguidas con esta marca eran más cálidas que las de Fuji. El modelo más popular de negativo era la Kodacolor y si querías algo más profesional tenías que optar por la gama Portra. Esta última dividida en dos tipos, la gama NC (color natural) y VC (color saturado).

Para hacer diapositivas, Kodak fabricaba la gama EliteChrome.

Kodak dejó de fabricar película en blanco y negro en 2005 y el 22 de Junio de 2009 acabó con su fabricación de Kodachrome después de estar 74 años suministrando estos productos.

En la actualidad hay presets para Lightroom y Photoshop que nos ayudan a imitar el acabado que se obtenía usando estas películas fotográficas. Un paquete de presets muy conocido para tal efecto es el VSCO, una herramienta de gran calidad.

Tipos de Archivos y Software de Revelado

Todos sabemos que con la fotografía digital se ha facilitado mucho la obtención de imágenes y con la aparición de Internet y de las redes sociales, dar a conocer nuestro trabajo es mucho más fácil que en otros tiempos. Ahora ya no tenemos películas que revelar, productos químicos que mezclar, ni necesidad de contar con un laboratorio para procesar las películas y hacer copias en papel. Esto es cierto para el usuario medio, pero si queremos obtener imágenes de alta calidad las opciones disponibles son más complejas que con la tecnología analógica.

Según el tipo de archivo digital que hayamos elegido para guardar la foto usaremos unas herramientas u otras, además de que cada tipo de fichero tendrá ciertas cualidades que los otros no tienen. Unas cámaras capturan imágenes en JPEG, otras en RAW y una minoría en TIFF, la calidad de la imagen final vendrá muy condicionada por el tipo de archivo utilizado en la toma.

Cámara digital
Cuando has tomado las fotos, normalmente el siguiente paso es descargarlas en un ordenador para mejorarlas usando algún software de edición y luego imprimirlas, guardarlas o compartirlas. Los fabricantes de software han proporcionado al fotógrafo herramientas que reducen tiempo y esfuerzo en su flujo de trabajo, el uso de unas u otras dependerá de las necesidades de cada persona.

Tipos de formatos

El formato JPEG es el más utilizado en la actualidad y su uso se ha hecho más popular porque comprime los datos captados por la cámara, permitiendo almacenar más imágenes en la tarjeta de memoria. El problema es que la compresión que se hace en este tipo de archivos elimina parte de la información registrada y esta no se puede recuperar a posteriori. El formato JPEG reorganiza la información de la imagen en cuanto a color y detalle, y comprime más el color que el detalle (el ojo es mas sensible al detalle, así la compresión resulta menos evidente). En segundo lugar, clasifica el detalle en basto y fino, y descarta primero el detalle fino, porque el ojo es más sensible al detalle basto.

Otro formato utilizado es el TIFF, se trata de un formato de imagen que comprime sin pérdida, es decir, que la información descartada se puede recuperar luego. La desventaja de estos ficheros es que ocupan mucho más espacio que los RAW y JPEG, por eso hace que podamos almacenar menos cantidad de imágenes en nuestras memorias.

Tarjetas SD
Archivos RAW, como dice su nombre se refiere a los datos en “crudo” que registra la cámara. La mayor ventaje de disparar en RAW es que todos los ajustes que has hecho en la cámara referentes a tonos, contraste y balance de blancos a la hora de disparar, se pueden corregir más tarde con un programa de post-procesado. Este tipo de ficheros suelen tener una profundidad de 12 o 14 bits y esto es una gran ayuda para extraer detalle en las sombras y luces.

Los TIFF tienen 8 bits por canal (RGB), pero ocupan el doble que un archivo RAW de 12 bits. Con los archivos JPEG solucionamos el problema del tamaño del archivo empleando algoritmos de compresión a expensas de la calidad. Dicho esto, sin duda el formato RAW ofrece la mejor opción, pues retiene todos los datos registrados por la cámara y ocupa menos que el TIFF, al tiempo que proporciona la posibilidad de ajustar la imagen de múltiples formas.

Uno de los “contras” que tienen los archivos RAW es que no están estandarizados, esto significa que cada fabricante de cámara e incluso de modelo de cámara genera unos archivos RAW en un formato único. Cualquier programa de post-procesado que elija debe ser compatible con la marca y el modelo de su cámara.

Tipos de software para edición

Como hemos visto la mejor opción son los archivos RAW, ahora nos toca elegir un programa de revelado para convertir dicho fichero en un JPEG o TIFF. Haciendo un símil con la fotografía analógica digamos que el fichero RAW en como el rollo de película y los archivos JPEG y TIFF son el resultado final del revelado.

Para el revelado necesitaremos un software específico. Normalmente los fabricantes de cámaras tienen programas para hacer este trabajo y que además consiguen sacar la máxima calidad del fichero RAW ya que han sido ellos mismos los que han codificado el fichero. Como ejemplo de este tipo de software quiero mencionar a Capture NX de Nikon para cámaras de la misma marca que consigue sin duda unas imágenes espectaculares de sus ficheros RAW.

También existen programas genéricos que nos ofrecen grandes posibilidades de revelado y sin duda el software estrella es el Adobe PhotoShop. Esta herramienta junta potencia y versatilidad lo que hace que sea el software de revelado más utilizado en la actualidad. Con su módulo Camera Raw unido a plugins específicos para cada marca y modelo de cámara, podemos conseguir resultados profesionales.

Software de edición fotográfica
La fotografía digital nos llevado a tener que almacenar y gestionar grandes cantidades de imágenes. La necesidad de un software que las catalogue, las etiquete y las revele de forma rápida y con calidad ha hecho a la industria del software crear herramientas a tal efecto. Para hacer este trabajo existe el Adobe Lightroom,, un programa que hace todo lo que un fotógrafo necesita de forma rápida y con calidad.
La elección del software de revelado dependerá en gran medida del flujo de trabajo del fotógrafo, ten en cuenta que un profesional que realice fotografía de autor no tendrá las mismas necesidades que un fotógrafo social o de bodas.
En mi caso como fotógrafo social utilizo Lightroom que me da todo lo que necesito para realizar mi trabajo. Me permite catalogar, etiquetar, calificar y revelar grandes cantidades de imágenes de forma rápida y sencilla.