La evolución del retrato fotográfico

Con la llegada de la fotografía digital se han empezado a cuestionar las ideas tradicionales que tenemos sobre lo que es un retrato. El continuo perfeccionamiento de los equipos fotográficos sumado a la potencia que nos ofrecen los programas de procesamiento de imágenes, hace que podamos obtener fotografías de personas con mucha facilidad y en cualquier tipo de situación. La tecnología nos ha cambiado la forma de ver las imágenes, ya que se ha creado un estilo de retrato menos estricto y más libre.

retrato callejero

Las personas no somos de naturaleza estática, y por lo tanto, la cámara ideal para retratar es una que responda de forma rápida y flexible. En los comienzos de la fotografía, los fotógrafos tenían grandes limitaciones a la hora de realizar un retrato. Nunca había luz suficiente para realizarlos porque el soporte de grabación que se utilizaba era poco sensible y además los objetivos disponibles eran poco luminosos. Trabajar con estos medios era un continuo malabarismo: obligaba a colocar al retratado en poses extrañas que pudieran mantener más de un minuto, para conseguirlo se ayudaban de artilugios que sujetaban la cabeza del sujeto e incluso utilizaban fuegos artificiales a modo de flash improvisado.

fotografia y retrato en la calle

Se ha mejorado mucho con el paso del tiempo, pero no hasta el punto en que los fotógrafos podamos simplemente relajarnos y disparar. Siempre tendremos que solucionar un problema con la luz, elegir la velocidad de obturación adecuada o seleccionar la profundidad de campo que queremos. En realidad, buena parte de la formalidad de los posados en los retratos tradicionales se debe a ese motivo, ya que, para obtener imágenes bien definidas siempre existía la necesidad de que el sujeto estuviera quieto y obedeciera las órdenes del fotógrafo.

Las cámaras modernas, y en particular las digitales, han terminado con mucha de las restricciones que tenía la fotografía de personas. Pequeñas, ligeras y rápidas, las primeras cámaras de 35mm abrieron paso a la fotografía espontánea y natural, y hoy en día las cámaras digitales han ampliado el abanico de situaciones posibles en las que se puede fotografiar. Eso se debe su respuesta dinámica, ya que muestran los resultados al momento. Los tonos de la piel, la iluminación y la velocidad de obturación ya no son un problema.

retrato fotografico

Ahora podemos fotografiar a personas en casi cualquier circunstancia, de día o de noche, en interiores o exteriores, sin perder tiempo en modificar el escenario o la iluminación existente. Dicho esto, ¿cómo se define un retrato en la actualidad? Pues no tiene por qué ser sólo el que se hace en un entorno previo acuerdo formal. Puede tener movimiento, acción e interacción. Podemos obtener fotografías que parezcan espontáneas. De hecho, si olvidamos nuestro papel de fotógrafo intentando dirigir la escena y nos convertimos en meros observadores siguiendo al modelo en cuestión, conseguiremos fotografías espontáneas. Nunca hasta ahora había sido tan fácil obtener retratos originales y variados.

La importancia de la localización en los retratos

Realizar una sesión de retrato en una localización es mucho más interesante que hacerla en un estudio con un fondo negro. En mi forma de ver la fotografía, el lugar donde se realiza la sesión constituye una parte activa del resultado final, por eso este representa un papel muy importante.

En los retratos clásicos, la expresión del rostro del retratado es lo que domina la imagen. Pero en mi opinión un retrato no se limita al rostro o a la persona. Yo creo que en este tipo de fotografías tiene sentido introducir el escenario para darle también protagonismo. Si el escenario es interesante en sí mismo por su significado o por su aspecto, nos bastará con dar un par de pasos atrás y componer de nuevo la escena incluyendo el entorno que rodea a nuestro modelo.

Retratos es valencia

En este tipo de imágenes es inevitable reducir el tamaño de la persona en el encuadre ya sea porque la fotografiamos desde más lejos o porque hacemos una composición usando un gran angular.

En ocasiones no tenemos pensado dar mucha importancia al escenario, pero al ir planificando la sesión te das cuenta que darle un protagonismo a este puede ayudar a conseguir un resultado más espectacular. El incluir este tipo de encuadres en una sesión de retrato te ayudará a obtener un resultado variado en imágenes.

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Si decidimos dar importancia al escenario, tendrás que prepararlo de la forma adecuada. Tal vez tengas que limpiarlo, ordenarlo o simplificarlo. Además tendrás que hacer la previsión de tiempo, esfuerzo y gastos para asegurarte de que está listo en el momento previsto para la sesión. Para ayudarte a hacer una planificación del escenario te puede ayudar esa serie de consejos:

Limpieza y orden. Si el escenario es en exteriores comprueba que no haya basura en el suelo y si es en un entorno interior cuida que no haya nada desordenado, cajones abiertos o puertas mal cerradas.

Los fondos. Asegúrate que los fondos están libres de cosas superfluas que no aportan nada a la imagen. En ocasiones hay fotografías, cuadros, libros o carteles que pueden distraer la atención del espectador, pero en otras ocasiones, pueden ayudar a ambientar la escena comunicándonos alguno de los gustos del retratado, así que incluirlos o descartarlos dependerá del fotógrafo y de la imagen que quiere conseguir.

Localizaciones para retrato

Cuidado con los reflejos. Si en la escena existe alguna superficie metálica o espejo en el que puedas salir reflejado tú o parte de tu equipo deberás quitarla de la escena.

El atrezzo. Incluir algo de atrezzo en una sesión de fotografía tal vez sea demasiado, pero a veces puede marcar la diferencia.

Estudia la iluminación. Conoce la luz existente en la localización y si va a ser necesario llevar luces complementarias, además averigua si existen tomas de corriente para ellas.

Y tú, ¿qué importancia le das a la localización a la hora de hacer un retrato?

Planificar una sesión de retrato

Las sesiones de retrato se tienen que hacer como una función de teatro, y tal como ocurre con cualquier puesta en escena los preparativos son la clave para que todo salga bien. Existe una frase que puede ser válida para todos los campos de la vida, la cual dice: “una buena planificación evita un mal resultado”. Los fotógrafos sociales tenemos que concienciarnos bien de esta afirmación y actuar en consecuencia. Así que planifica concienzudamente cada sesión fotográfica que realices.

preparar sesión de retrato

Pero, ¿por dónde empiezo?.

Una cosa que te puede ayudar es preguntarte: “¿quién, cuándo, dónde, qué y por qué?”. Si respondemos a todas estas preguntas antes de realizar una sesión de retrato, habremos llevado a cabo la planificación necesaria.

¿Quién? Ante esta pregunta lo normal es que sepamos el nombre del protagonista, la edad y el sexo, y esa información puede orientarnos sobre que tipo de sesión vamos a realizar.

¿Cuándo? La hora y la época del año nos darán pistas muy valiosas sobre la luz que habrá y con que ángulo incidirá sobre el modelo. Además nos dirá si bastará con la luz ambiental o si tendremos que llevar iluminación extra. Otra respuesta a esta pregunta podría ser: “durante el evento de la presentación del libro” o “después de la carrera”, todas son pistas que nos ayudarán a planear el trabajo.

¿Dónde? Cuando sepamos la localización, podemos ver la luz natural existente y elegir diferentes escenarios con distintas situaciones de iluminación. De la luz existente y de la localización dependerá en gran medida el resultado final de las imágenes.

¿Qué? La respuesta a esta pregunta puede ser un acontecimiento o una actividad y con ello sabremos si la sesión va encaminada a un retrato formal o uno más relajado y espontáneo.

¿Por qué? A veces una fotografía se toma para enmarcar y colgarla en la pared, o para que se publiquen en una revista. A menudo la finalidad de la fotografía influye en la manera de hacerla.

retrato fotografico

Cuando tengas las respuestas para estas cinco preguntas tienes que hacerte la sexta pregunta, que para mí es la más importante.

¿Cómo? Tendremos que decidir que equipo llevaremos para realizar el trabajo de la forma más adecuada, y si es una localización que conocemos con antelación estudiaremos los trabajos realizados en ella. Si es un lugar que desconocemos, tal vez tengamos que buscar ejemplos de cómo hicieron una fotografía similar otros fotógrafos o acercarnos a conocer el lugar de la sesión. Si nos sentimos un poco inseguros, convendrá que hagamos unas fotografías de prueba antes de iniciar una verdadera sesión.

Una vez hayamos contestado a todas estas preguntas, tendremos la certeza que hemos hecho una buena labor de planificación. También hay que tener en cuenta que algo puede salir mal (por ejemplo, que empiece a llover, que haga un viento huracanado o que surja algún problema con el equipo) y preparar un plan B por si acaso. Los planes bien hechos pero flexibles permiten a los fotógrafos concentrarse en hacer su trabajo lo mejor posible, es decir, en obtener mejores imágenes.

planificar sesión retrato

El poder de hacer una lista

Siempre es una buena idea hacer listas a la hora de planificar un trabajo al que no estamos acostumbrados, por ejemplo nos serían muy útiles algunas como estas:

Lista de Equipo: En esta lista enumeraremos todo el equipo necesario para realizar el trabajo y la mochila en la que lo llevaremos. Al final comprobaremos que no se nos ha olvidado nada y nos aseguraremos de llevar pilas de repuesto y las baterías cargadas.

Lista de horarios: No se te olvide apuntar los momentos cruciales del evento o ceremonia, a qué hora están previstos y cual será su duración aproximada. Esto te ayudará a planificar tus movimientos.

Lista de imágenes: Siempre es interesante apuntarte las fotografías y encuadres que deseas obtener. Aunque parezca una tontería te ayudará a que no se te olvide ninguna fotografía de las que tenías pensadas hacer.

Lista de nombres: Saber quién es quién en la ceremonia te ayudará a saber como tratar a cada persona y no debes olvidar apuntar también los números de teléfono y direcciones importante.

Conforme vayas cogiendo experiencia, personalizarás más tus listas e incluirás cosas diferentes. Al final cada uno descubre su forma de hacer las cosas y aprende a confiar en sus propias listas. Una buena planificación significa dejar lo menos posible en manos del azar, y reflejar esa planificación en el papel siempre resulta útil.

Planos fotográficos más usados para hacer retratos

Como fotógrafo social que soy, cuando quiero contar una historia con imágenes trato de utilizar diferentes encuadres y planos para hacerlo. Aunque siempre utilizo unos más que otros por encontrarme más cómodo cuando lo hago, es necesario ir cambiando para dotar de narrativa visual a la historia y así conseguir no aburrir al espectador y mantenerlo atento. El cambiar de plano en cada imagen y saber como hacerlo dará a nuestra historia ritmo y sentido.

Normalmente los planos fotográficos se pueden clasificar en dos tipos, los primeros vienen definidos por la distancia que existe entre lo que queremos fotografiar y la cámara, es decir, lo que ocupa el sujeto en la escena y son estos los que vamos a tratar en este artículo. Los segundos se caracterizan por el ángulo que tiene la cámara respecto al protagonista y los abordaré más adelante.

Planos fotográficos en relación a la distancia con los protagonistas.

Gran plano general. También llamado plano largo, es el más abierto de todos. Los sujetos fotografiados no tienen ninguna importancia dentro de la imagen y lo que se pretende es describir el entorno que los rodea. Son usadas para enmarcar a los protagonistas dentro de un entorno espectacular, pero desde muy lejos. Para hacer este tipo de imágenes necesitaremos utilizar objetivos angulares.

Gran plano general

Plano General. Estamos ante otro encuadre totalmente descriptivo, pero con un toque más personal que el anterior. El contexto sigue siendo el protagonista, pero da la posibilidad al espectador de reconocer a los sujetos dentro de la escena. Usándolo puedes contar una historia con una sola imagen. Es muy utilizada a la hora de hacer fotografía de viajes y documental.

plano entero

Plano entero. En estas imágenes podremos ver el sujeto fotografiado de forma completa y nos muestra al protagonista encuadrado desde la cabeza hasta los pies. La atención se centra en el personaje y en su descripción, pero además incluye algo de información del entorno que lo rodea. Este tipo de encuadre entraría dentro de la categoría de retrato.

plano entero

Plano Americano. Se considera una variante del plano medio y conocido también como plano tres cuartos. Su nombre peculiar se debe a que era muy utilizado en las películas de vaqueros, ya que permitía mostrar en las escenas de acción al protagonista y a su cinturón con las armas. El sujeto viene definido desde la cabeza hasta un poco más arriba de las rodillas. Con este tipo de plano conseguimos resaltar suficientemente el rostro y la figura de la persona, además es muy útil si queremos retratar un grupo de personas.

plano americano

Plano medio. También llamado plano de cintura. Es un plano intermedio y otorga el protagonismo al fotografiado. Con este tipo de encuadre conseguimos aumentar el grado de proximidad al sujeto y podemos empezar a mostrar sus sentimientos. El encuadre viene definido desde la cabeza hasta la cintura. Para que te hagas una idea, es como ver a un presentador de noticias en la televisión. Es muy utilizado en fotografía de moda ya que con él conseguimos destacar la belleza de la persona retratada.

plano medio

Plano medio corto. También llamado plano busto. Consiste en mostrar desde la cabeza hasta la mitad del pecho de la persona fotografiada. Con este encuadre aislamos al sujeto de su entorno y se consigue transmitir sentimientos, siendo imágenes más dramáticas y descriptivas. Es aconsejable hacer las tomas de forma vertical para conseguir el efecto deseado.

plano busto

Primer plano. Este encuadre va desde la cabeza hasta los hombros. Es el más utilizado para el retrato del rostro y con él se pretende realzar los rasgos de la persona fotografiada, con él conseguiremos destacar una mirada o un gesto en particular. En este plano se alcanza un elevado grado de complicidad entre el fotógrafo y el sujeto, es muy útil para lograr transmitir emociones al espectador.

primer plano

Primerísimo primer plano. El encuadre viene dado desde el inicio de la cabeza hasta aproximadamente la barbilla. El rostro ocupa por completo todo el encuadre y así conseguimos que la mirada del espectador no se distraiga con ningún elemento del fondo. Es un plano muy agresivo e íntimo, se utiliza para expresar emociones y sentimientos. Tendremos que tener muy presente la profundidad de campo utilizada al igual que el punto de enfoque.

primerísimo primer plano

Plano detalle. Es usado para destacar un detalle del sujeto fotografiado que de otro modo hubiera pasado desapercibido. Se puede decir que es la fotografía de las pequeñas cosas, pero no hay que confundirla en ningún caso con la fotografía macro. Con este tipo de encuadres podremos conseguir imágenes muy visuales y dar rienda suelta a nuestra creatividad.

plano detalle

 

Espero que os haya gustado el artículo, si es así, puedes dejar un comentario o compartirlo en vuestras redes sociales. Y tu, ¿cuál es el plano fotográfico que más utilizas?.

El Retrato Fotográfico

Como ya sabéis, soy fotógrafo social en Valencia y eso quiere decir que me dedico a hacer retratos a personas. Como apasionado de esta temática me he decidido ha escribir un post sobre el retrato fotográfico. Pero, antes de empezar os quiero avisar que este tipo de fotografía es muy adictiva y si os pica el gusanillo, no podréis salir nunca de este mundo. ¡Avisados estáis!.

El retrato es una de las temáticas más recurrentes en fotografía. Esto no quiere decir que sea la más sencilla de realizar, ya que conseguir un buen retrato no es una tarea fácil. El objetivo final de este tipo de fotografías es mostrar las cualidades físicas y morales de las personas que aparecen en ellas. Para conseguir un buen retrato es muy importante que exista una “conexión” entre el fotógrafo y el modelo, solo de esta manera podremos capturar el alma del retratado.

Fotografo social Valencia Tomas Martinez Valencia

Su origen se encuentra ya en los inicios de la fotografía y principalmente se hacían a gente humilde que quería tener su propio retrato y no podían pagar a un pintor para que se lo hiciese. Al principio, los fotógrafos hacían posar en sus rudimentarios estudios a los modelos como si estuvieran pintando un cuadro. Con el tiempo y la evolución técnica de la fotografía esto fue cambiando, primero fotografiando a personas con sus utensilios de trabajo y más tarde saliendo al exterior, haciéndose en lugares públicos de interés o junto a monumentos famosos. Hoy en día, los retratos contemporáneos nada tienen que ver con aquellas primeras imágenes.

La enorme popularidad que ha adquirido el retrato durante todos estos años quizás se deba a la empatía que sentimos los seres humanos por nuestros semejantes y a la facilidad de tener personas a nuestro alcance para poder practicar con nuestra cámara. A mí personalmente lo que más me atrae de este tipo de fotografía es la capacidad que tiene de provocar emociones en el espectador. Hacer un retrato que nos conmueva es sumamente difícil y está al alcance de muy pocos, para ello tendremos que mirar dentro de esa persona y robarle un pedacito de alma.

Como ya he dicho, hacer un buen retrato no es tarea sencilla, pero existen una serie de reglas y consejos básicos que podemos aplicar a la hora de preparar la sesión fotográfica, de este modo será más fácil conseguir unos resultados más que aceptables. Antes de comenzar con nuestro trabajo tendremos que tener claro cuestiones como que tipo de iluminación que vamos a emplear, la composición, el fondo, la perspectiva o el encuadre, y dejaremos para el final lo de intentar reflejar la personalidad o los sentimientos del sujeto retratado. No deberemos empezar nunca una sesión de retrato sin conocer el carácter o el humor del individuo que tenemos delante de nuestra cámara. Si nos saltamos este paso, la fotografía que obtendremos no será más que una representación gráfica de un ser humano. Un buen retrato debe transmitir el estado de ánimo del sujeto en el momento del disparo y para ello es de suma importancia observar con anterioridad a la persona que se pretende retratar.

Fotografo social Valencia

La Luz

La luz es una de las partes más importantes en fotografía, así que ya os podéis imaginar la importancia que tiene saber iluminar y entender como funciona a la hora de hacer un retrato. Su conocimiento nos permite jugar con ella para obtener resultados diferentes. En los retratos, es muy importante iluminar correctamente para dar volumen y textura al rostro de nuestro modelo. La luz es un tema que daría para escribir libros y libros, aquí solamente voy a definir los 4 elementos que para mí son los más importantes a tener en cuenta a la hora de iluminar a un sujeto.

  • La luminosidad es la intensidad de la luz y su cantidad viene determinada en gran medida por la reflexión de ella en el sujeto. Esta puede variar en las diferentes partes de la escena.
 Es un parámetro a tener en cuenta para calcular la exposición y decidir la composición que vamos a realizar, ya que de esas diferentes intensidades decidiremos que zona encuadrar.
  • La calidad es una característica que nos indica el grado de dureza de la luz. Va desde dura a suave y afecta considerablemente a la apariencia de los objetos y las personas. La luz suave nos permite mostrar rostros de forma delicada, aclara las sombras y disimula las imperfecciones de la piel. Un ejemplo claro sería la luz de un día nublado o una la luz artificial muy difusa. La luz dura es muy impactante, nos ofrece luces y sombras de contraste intenso, no favorece al modelo pero da al resultado final mucha fuerza e impacto. El sol directo del mediodía o unos focos apuntando directamente a nuestro modelo serían dos claros casos de luz dura.
  • La tercera variable es la dirección de la luz. Se puede definir como el ángulo con el que incide la luz en un sujeto y nos permite mostrar formas y estructuras. Si iluminamos la cara de una persona frontalmente obtendremos un resultado “plano” y no podremos darle tridimensionalidad a nuestro retrato. Desplazando la luz hacia un lado del motivo realzaremos sus rasgos y el rostro se llenará de formas y texturas.
  • Por último hay que tener en cuenta la altura de la luz en relación con el modelo. Si colocamos nuestra luz a la altura del rostro de nuestro sujeto obtendremos un resultado bastante uniforme. Si elevamos la altura de nuestra fuente de iluminación aparecerán sombras bajo la nariz, las cejas y las mejillas. Si dicha elevación es muy grande, proyectará sombras profundas bajo todos los salientes. En cambio, cuando iluminamos un rostro se desde abajo, las sombras se forman hacia arriba de todos los salientes y tendremos un retrato con un aspecto siniestro.

Estos cuatro elementos que influyen en la iluminación de nuestros modelos son aplicables tanto con luz natural como artificial.

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La localización

La localización es una de las variables que influyen notablemente en el resultado final de nuestros retratos. Su elección deberá hacerse de forma que se entienda y comulgue con la modelo y la temática de la fotografía. Da igual que vayamos a realizar una sesión de retrato en estudio o en exterior, siempre tendremos que tener planificado lo que queremos hacer para evitar imprevistos no deseados. El escenario y los complementos que vayamos a usar nos tendrán que permitir posibilidades compositivas para ordenar los elementos con una cierta calidad. Si en la localización elegida hay bancos o piedras donde el modelo pueda sentarse los aprovecharemos e integraremos en la imagen, además no permitirán al sujeto realizar un amplio abanico de poses.

Una vez tengamos clara la localización deberemos elegir el fondo y para ello tendremos en cuenta lo que queremos transmitir con nuestro retrato. El fondo puede ser sencillo o muy elaborado pero siempre deberá pasar desapercibido para que no quite protagonismo al sujeto fotografiado.

Por último, podemos agregar elementos o atrezzo a la escena y así poder jugar con ellos a la hora de componer. Por ejemplo, una planta de interior o un mueble antiguo correctamente ubicado, puede agregar variedad al retrato. Los complementos también se pueden emplear para facilitar información acerca de la persona fotografiada, tales como elementos que corresponden a su actividad o profesión.

Fotografía de moda en Valencia

El Modelo

Lo parte más importante es el modelo o sujeto que vamos a retratar, ya que sin él no habría retrato. Al principio podemos practicar con algún familiar o amigo que no pueda rechazar nuestra oferta porque te aprecian mucho, más tarde podemos animarnos con algún modelo principiante que quiera también practicar y que las fotos que le hagamos le vengan de lujo para confeccionar su “book”. Si osngusta más la temática callejera es interesante que practiquéis el arte del robado. Y si todas estas opciones te fallan siempre podéis probar con el autorretrato (selfie), así no discutiréis con nadie.

En los retratos siempre hay dos partes involucradas, si una de las dos no colabora el retrato no será posible. Hablar con el modelo y contarle lo que queréis hacer, que se note que lo tenéis todo claro, esto le dará confianza. Nosotros, como fotógrafos somos unos privilegiados, ya que en ese momento tenemos la misión de capturar el alma de esa persona. Normalmente el sujeto que vamos a fotografiar, a no ser que sea modelo profesional nos dirá que sale poco favorecido en las fotos, nuestro trabajo es darle seguridad de que eso no es así y que al final tendrá unas fotos preciosas para enseñar a sus amigos y familiares. Esto suele ocurrir porque el retratado no se reconoce en las imágenes ya que todos tenemos una percepción distinta a la real de nosotros mismos.

Como norma general el sujeto que vamos a fotografiar no se moverá con naturalidad y se pondrá nervioso ante la cámara. Tenemos que conseguir que se relaje y dirigirlo para que el resultado final sea el deseado. Tened en cuenta que si nuestro modelo no se encuentra cómodo, su lenguaje corporal no será el adecuado y no podremos retratarlo con naturalidad. Existen algunos fotógrafos que poseen el don de descubrir cómo es una persona con sólo mirarla a través del objetivo, sin cruzar una sola palabra con ella, pero eso no es la norma general. Así que es muy importante hablar con nuestro modelo, averigua lo que le gusta y lo que no, de qué presume, que esconde o en qué sueña, así os será más fácil saber que queréis contar con tu retrato.

Cuando el modelo esté preparado centraros en su mirada, dicen que los ojos son el espejo del alma. Nuestra misión es capturar su alma, así que procuraremos sacar los ojos perfectamente enfocados.

Sesión de fotografía infantil en parque de cabecera

La Composición

Crear una buena composición en el retrato nos permitirá aumentar la vitalidad de la imagen, debemos intentar que la vista del observador no se dirija al centro de la imagen. La cabeza del retratado no deberá estar colocada en el centro de la imagen, podemos encuadrar el rostro de nuestro modelo ligeramente descentrado y equilibrarlo con otro elemento, como las manos, algún motivo del fondo o incluso la línea de los hombros. Si queremos situar a la persona en el centro la podemos enmarcar utilizando elementos de la escena, como el color, objetos o algún tipo de iluminación especial.

Nos toca hacer la composición del retrato, primero hay que decidir si lo que queremos hacer es un primer plano o no. En ambos casos nuestro sujeto es el protagonista, por ello deberá ocupar gran parte de la imagen y como norma general el encuadre deberá ser vertical. Si os decidís por un retrato de rostro, el objetivo ideal para mi gusto es un 85mm, con esta distancia focal evitaremos las distorsiones en el rostro y todas las facciones de la cara tendrán las proporciones correctas.

Si por el contrario, lo que vais a hacer es un retrato de grupo tendrás que elegir un encuadre horizontal y colocar a las personas a diferentes alturas, para ello te puedes ayudar de escalones, sillas o cajas. Las diferentes personas que forman el grupo pueden posar de pie, arrodillados o sentados. El objetivo ideal para este tipo de retratos es el 28mm, con el conseguiremos una imagen bien proporcionada y nos proporcionará un generoso ángulo de cobertura.

Bueno, ya lo tenemos todo a punto y ahora viene la parte más difícil, el momento decisivo, el instante minuciosamente preparado en el que decides apretar el botón porque esa es la mirada que desnuda a tu modelo, porque en ese preciso instante nos muestra quién es en realidad. Así que aprietas el botón y capturas su alma.

Espero que te haya gustado este artículo, si es así compártelo para que pueda ayudar a más gente, muchas gracias. Y a vosotros, ¿os gusta el retrato fotográfico?, a mi me encanta.