Cómo elegir el objetivo adecuado

Muchos principiantes se preocupan por comprar la mejor cámara que puedan permitirse y se olvidan de buscar el mejor objetivo que es igual de importante…

Grandes angulares, teleobjetivos, macros, esféricos, VR, descentrables, fijos, super-zooms, DX… Todos estos términos tienen que ver con los objetivos, y podríamos hacer una lista mucho más repleta de palabras crípticas y confusas. El objetivo es una de las partes más importantes de una cámara de objetivos intercambiables porque a través de él pasan los rayos de luz hacia el sensor. Si compramos un objetivo bueno, los colores de las fotografías serán fieles a la realidad y ricos en detalle, se verá todo nítido y el resultado obtenido se asemejará lo máximo posible a lo que están viendo nuestros ojos. Sin embargo, si la óptica no es buena, seguramente obtendremos resultados mediocres y nos frustraremos mucho.

Equipo fotográfico

El objetivo viene a ser el ojo de la cámara, reacciona a la luz y enfoca lo que está viendo, intentando simular al ojo humano. Los elementos de cristal de los que constan los objetivos dejan que la luz pase a través del diafragma o apertura. El diafragma sirve para evitar que la luz entre por todas partes del objetivo, tiene que entrar solo por esa pequeña apertura.

Los rayos de luz se traducen en una imagen que se parece a la realidad lo máximo posible. No obstante, la luz se curva y se refracta dentro del objetivo, y el fabricante debe preocuparse por generar imágenes exactas utilizando pocos elementos, y ligeros. Si el objetivo no está bien construido, la calidad de las fotografías será mala. Los errores más típicos son las aberraciones cromáticas (dentados violetas), desenfoques, falta de claridad o incluso distorsiones en las líneas rectas y viñetas oscuras en los bordes de la imagen.

Cuando compremos una cámara de objetivos intercambiables, ya sea réflex o mirrorless, tenemos que recordar que lo que estamos comprando es un sistema, es decir, nos estamos comprometiendo a utilizar una cámara y unos objetivos de una marca concreta. La cámara puede ser Canon, Nikon, Olympus, Pentax, Sony o incluso un modelo de medio formato Hasselblad o Mamiya. Los objetivos pueden ser de la misma marca o de otra, como Sigma o Tamron, pero es importante recordar que los objetivos de una marca de cámaras no sirven para otra, por eso antes de comprar la cámara deberíamos investigar la gama de objetivos disponibles para ese sistema.

El mejor objetivo depende de sus necesidades personales, de su presupuesto y de qué va a capturar”.

La mayoría de la gente que empieza con una cámara de objetivos intercambiables opta por el objetivo estándar que viene incluido en el kit. Estas ópticas suelen ser de gama baja, normalmente con una longitud focal de unos 18-55mm y una gama de apertura f/3.5-5.6. Aunque estos objetivos no son muy buenos, son mejores que los de cualquier cámara compacta o smartphone.

Cámara

Cuando empecemos a desarrollar nuestras habilidades y nuestras fotografías sean más ambiciosas, el objetivo estándar nos parecerá un poco limitado. Seguramente querremos trabajar con longitudes focales más largas, o aperturas más luminosas, o quizás dejemos de confiar en el plástico ligero del que suelen estar hechos los objetivos baratos. De entrada los objetivos estándar no son tan malos, y hay muchos usuarios que no sentirán la necesidad de ir más allá, pero una de las mejores cosas de las cámaras de objetivos intercambiables es que si quieres puedes comprar más objetivos y añadir opciones creativas a medida que vayas aprendiendo a hacer fotografías mejores.

Antes de gastar el dinero en nada, debemos tener en cuenta varios factores importantes. Lo primero es que debemos elegir un sistema apto para nuestras necesidades personales. Cuando vayamos a la tienda a elegir nuestra cámara, es muy importante cogerla y sentirnos cómodos con ella en las manos, que la ubicación de los controles, la calidad de la pantalla y del visor sea buena. Además, debemos investigar que objetivos hay disponibles para la cámara que nos interesa y decidir si son buenos para el tipo de fotografía que queremos hacer. Cuando tengamos claras todas estas cuestiones, podremos decantarnos por una marca de cámaras en concreto y empezar a probar los diferentes cuerpos disponibles.

Objetivo fijo

Lo siguiente sería quizás, decidir si preferimos un zoom o un objetivo fijo. La respuesta a esta pregunta es complicada, algunas personas preferimos la calidad de imagen y la luminosidad de los objetivos fijos, y otras prefieren la versatilidad de los objetivos zooms. Si optamos por las ópticas fijas, tendremos que comprar varias de ellas y así tener cubierta toda la gama de longitudes focales. El problema es que tendremos que estar cambiando de objetivo según el encuadre que queramos obtener y perderemos algunos disparos. Además de ir cargados como mulas a todos lados, nos gastaremos mucho dinero. La parte buena es que son objetivos muy luminosos y al tener menos elementos internos, están mejor optimizados y las imágenes que conseguimos son de una nitidez y contraste sobresalientes. Por otro lado, no hace falta llevar siempre todos los objetivos que tengamos, podemos llevar sólo uno o dos dependiendo de lo que vayamos a hacer ese día y si necesitamos acercarnos o alejarnos más a la escena siempre tendremos la opción de utilizar nuestros pies a modo de zoom.

Si optamos por comprar un par de zooms básicos como un 18-55mm y un 55-200mm no necesitaremos nada más. Quizás esta opción es la más cómoda aunque no sea la que más calidad nos va dar. También existen super-zooms que cubren gamas más amplias como el 18-300mm, estos son ideales para viajar, porque sólo tendremos que cargar con un objetivo. El inconveniente de los zooms es que que no son tan luminosos, y aparte pesan más porque tienen más elementos internos. Otro tema delicado es la calidad de imagen, algunos zooms de gama alta son casi tan nítidos como un objetivo fijo, pero debido a su construcción suelen generar más distorsiones, sobre todo al fotografiar líneas rectas. Otra cosa que debe recordar es que la mayoría de objetivos funcionan mejor al cerrar un poco la apertura. Por ejemplo, si pensamos capturar a f/2.8 por razones personales, es mejor comprar un objetivo fijo con apertura máxima de f/1.4 o f/1.8. Los zooms suelen ofrecer más calidad a f/4.0 o f/5.6.

Objetivos fotográficos

Lo cierto es que no hay nada mejor o peor, dependerá de sus necesidades personales y de presupuesto y del género que nos guste más. Hay que recordar que no tiene sentido gastarse un dineral en el cuerpo de la cámara y luego ponerle un objetivo barato, tiene más sentido lo contrario.

El mundo de los objetivos es muy complicado porque existen infinidad de ellos y unos ofrecen mucha más calidad de imagen que otros. Utilizar objetivos de calidad es de suma importancia para la calidad de nuestras imágenes ya que los sensores actuales al tener muchos megapixeles remarcan mucho los fallos ópticos, además como están mejor construidos son más resistentes al polvo, a la humedad y a posibles accidentes.

En la actualidad existen cuerpos de cámaras magníficos y bastante económicos, así que no hay que conformarse con el objetivo estándar y atrevernos a comprar alguna óptica de calidad que nos permitan ser más creativos y por lo general no son tan caros como nos creemos. Mi recomendación siempre es empezar con los objetivos zooms del kit y además hacernos con un 50mm fijo con apertura f/1.8 que suelen ser muy económicos, con esta combinación seguramente podremos conseguir captar todo tipo de fotografías y si te engancha esto de la fotografía, poco a poco ir adquiriendo mejores ópticas.

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