La iluminación artificial en fotografía

Si hay un tema complejo en la fotografía ese es como iluminar artificialmente a un sujeto o a una escena. Cuando la luz ambiente no es suficiente para conseguir una imagen con un resultado óptimo, tenemos que recurrir a la iluminación fotográfica.

La mayoría de nuestras cámaras disponen de un flash, pero es una herramienta poco válida para conseguir resultados aceptables. Este flash es un arma perfecta para conseguir retratos poco favorecedores, así que si alguna te ves en la situación de retratar a una persona que te cae mal, no dudes en usarlo.

El flash integrado es un foco multiuso estándar y tiene grandes limitaciones a la hora de crear un contexto imaginativo y cuidadosamente dispuesto. Para conseguir resultados óptimos, tenemos a nuestra disposición en el mercado gran cantidad de elementos de iluminación y cada uno de ellos está enfocado para un uso en concreto.

Flash de zapata

Si te vas a dedicar a la fotografía profesional en estudio debes saber que la iluminación es vital y, por lo general, costosa. Siempre ha sido así pero, a medida que los fabricantes de fuentes profesionales de iluminación mejoran sus equipos, la gama de luces aumenta y permite tratar situaciones lumínicas cada vez más específicas y complejas.

En la actualidad existen tantos tipos de fuentes de iluminación profesional que si deseas cubrir todo el abanico de esquemas de luz posibles, acabarás empeñando un riñón. Por eso los fotógrafos nos limitamos a usar un tipo de iluminación, al menos al principio.

flash de paraguasSe puede aplicar tanto a la fotografía digital como a la tradicional. La iluminación artificial se creó para hacer frente a las limitaciones de captación luz de la película. La industria se centró en el desarrollo de iluminación profesional. En las décadas de los 1960 y 1970 se crearon sistemas que garantizaban la fidelidad del color y la congelación del movimiento. Actualmente esto no es tan crítico como antaño, ya que las cámaras digitales son mucho más flexibles en su respuesta al color, además de ser más sensibles a la luz.

Hoy en día cualquier cámara réflex digital sencilla puede obtener resultados óptimos en situaciones de poca iluminación y en la mayoría de los casos no necesita la precisión y la potencia de una cara iluminación de estudio. Aunque a los puristas les suene a herejía, es una gran ventaja para los fotógrafos con presupuestos limitados. Actualmente, con un poco de imaginación, una fuente de luz y una buena gestión del balance de blancos los resultados pueden ser increíbles.

flash antiguo

Lo que me interesa recalcar en este artículo es lo importante que es controlar la calidad de la iluminación. Para quien esté acostumbrado a flashes portátiles, la enorme cantidad de materiales, tiempo y esfuerzo que hay que dedicar a la iluminación puede suponer una sorpresa. En la fotografía de bodegones, retratos de estudio, interiores y otras situaciones controladas, la comodidad y la simplicidad no son prioritarias. Planear y disponer una iluminación precisa lleva su tiempo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s