10 Consejos para hacer retratos en casa

En la fotografía social, a veces nos podemos encontrar en la situación de tener un cliente que quiere ser retratado en su propia casa. En este tipo de sesiones las personas se sienten más relajadas y seguras de sí mismas, ya que la situación es más cómoda para ellos. Pero nosotros como fotógrafos, ¿cómo debemos actuar?.

Desde el momento que llegamos a una casa tenemos que asumir dos obligaciones que pueden parecer contradictorias: tomar fotografías y actuar como invitados atentos. Teniendo en cuenta una de las mejores tácticas consiste en interesarse por el hogar de la persona a fotografiar. Nadie se resiste a los halagos y así el sujeto se relajará y la conversación será fluida. Podrá hablar de un cuadro o del color de la alfombra, eso no tiene mucha importancia siempre que con la conversación logre que su papel de fotógrafo social quede en segundo plano respecto al invitado mientras ambos se preparan.

Fotografias en casa

Lo ideal es poder elegir entre varias habitaciones para hacer las fotografías, aunque la mayoría de las personas tiene tendencia a tener preferencia por una en concreto. El lugar elegido debe aportar algo al ambiente de la imagen, pero no ser el protagonista de la imagen. Como fotógrafo siempre puedes tener una razón técnica para no hacer las fotos en determinada habitación, así que no te cortes en comunicarle a tu cliente las razones por las que no puedes hacer la sesión en su despacho favorito. En ocasiones lo ideal es tomar fotos en varias estancias para ver cual tiene las mejores características para ambientar el retrato.

Sin duda la iluminación de la estancia es un factor determinante. Son pocas las casas en las que hay la suficiente luz ambiental para hacer tu trabajo, al menos que aproveches la luz de las ventanas, siempre tendrás que ir preparado para iluminar la escena de forma artificial.

10 consejos a la hora de hacer retratos en una casa

  1. Asegúrate de que la estancia complemente al retratado. El objetivo de un buen retrato es mostrar a la persona en su entorno natural.
  2. Comprueba que haya espacio suficiente para realizar el encuadre. A veces en habitaciones muy pequeñas te puedes ver obligado a usar ópticas muy angulares que no favorecen nada al retratado.
  3. Pide al cliente si la habitación está a su gusto, como quiere mostrarla.
  4. Evita que el sujeto se siente en su sillón favorito, ya que sin duda adoptará una mala postura y su ropa saldrá muy arrugada.
  5. Antes de disparar asegúrate de que no haya adornos, lámparas o plantas que sobresalgan detrás de la cabeza y de los hombros del retratado.
  6. Nunca olvides que estás en casa de otra persona y si necesitas mover algún objeto o mueble pide permiso educadamente.
  7. No sitúes al sujeto pegado a una pared, ya que al usar luz artificial se generarán unas sombras muy feas alrededor de él.
  8. A no ser que tengas una gran necesidad, nunca tomes una foto desde arriba o desde abajo el sujeto. Siempre mantén la cámara alineada con la mirada.
  9. Comprueba en la pantalla de la cámara el resultado de las tomas antes de cambiar de habitación o de postura.
  10. Por último y no menos importante, cuando termines la sesión despídete amablemente del cliente, es muy posible que si les agrada tu comportamiento te recomienden a otras personas.
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Las 5 cualidades de la luz

Al igual que un cocinero sabe que resultado que va a conseguir mezclando ciertos ingredientes, un fotógrafo debería saber con antelación el resultado que va a obtener analizando la luz que tiene. Como bien sabemos la palabra “fotografía” viene del griego y quiere decir algo parecido a “escribir con luz”, por ello entender y manejar la luz de una escena es de vital importancia para conseguir buenas imágenes.

Muchas veces, a la hora de tomar una fotografía cometemos el error de fijarnos primero en el contenido y olvidamos el tipo de luz que ilumina la escena”.

Las cualidades de la luz determinan en gran medida el resultado final de la fotografía y afectan directamente al mensaje que quieres mostrar. La luz puede ser suave y delicada o por el contrario, dura y contrastada. Si aprendemos como afecta la luz a la escena ante la que nos encontramos, conoceremos mejor bajo que condiciones podremos trabajar y que hacer para mejorar la iluminación.

Dia nublado

Las cualidades de la luz

Dirección

Viene determinada por la posición de la fuente de luz respecto a los elementos de la escena. Según su dirección la luz puede ser frontal, nadir (desde abajo), cenital, Rembrandt o 3/4 (45º con el sujeto), lateral, etc…

La dirección de la luz hace afecta a las sombras de nuestra imagen y le otorga ciertas particularidades. Por ejemplo, en una escena iluminada con luz frontal conseguiremos tener colores muy vivos, pero no habrá detalle en las texturas y además nos faltará volumen en los objetos. Por el contrario si la misma escena está iluminada con luz lateral, de repente esta se llenará de texturas y todos los objetos ganarán volumen, pero los colores aparecerán más apagados.

Como puedes ver la dirección de la luz es de suma importancia a la hora de hacer fotografía, pero, ¿cuál es mejor?, la respuesta es que no hay ni mejor, ni peor, todo dependerá de lo que quieras conseguir.

dirección de la luz fotografica

Calidad

Esta característica de la luz hace referencia al contraste entre luces y sombras. Dependiendo de esta cualidad la luz puede ser dura o suave.

Luz Dura: Existe un fuerte contraste entre luces y sombras y su uso en retratos no es muy recomendable bajo mi punto de vista, ya que da un efecto dramático poco favorecedor al retratado. Un ejemplo de este tipo de luz sería la luz del mediodía en un día soleado.

Luz suave: Tiene un delicado tránsito entre la luz y la sombra, para mí es perfecta para realizar retratos, ya que no vemos sombras incómodas en los rostros. El ejemplo más claro de este tipo de luz sería la luz natural de un día nublado.

La calidad de la luz se puede modificar cambiando el tamaño de esta. Cuanto más grande sea nuestra fuente de iluminación, más suave será su luz y viceversa, a menor tamaño, más dura.

Un claro ejemplo de luz dura son los flashes de zapata que montamos en nuestras cámaras, ya que emiten luz por un orificio muy pequeño. Si queremos suavizarla  podemos acoplarle una ventana difusora, así al aumentar el tamaño del nuestra fuente conseguiremos el efecto deseado. Otro truco para suavizar la luz es hacer rebotar el destello de nuestro flash en una pared.

Otra forma de cambiar la calidad de nuestra luz es modificando la distancia que hay entre la fuente de iluminación respecto al sujeto. En este caso debemos saber que a menor distancia la luz es más suave y que si aumentamos dicha medida la luz se volverá más dura.

el color de la luz

El color

El color puede ser el elemento más importante de una fotografía y puede convertirse en la esencia de la imagen. Este aspecto es el que lo diferencia de otros elementos gráficos, además los colores tienen un efecto psicológico en el observador, así que podemos jugar con esta cualidad para influir en él.

La intensidad

Es la cantidad de luz que ilumina una escena y principalmente afecta a los parámetros técnicos que tenemos que utilizar para realizar la fotografía, como el ISO, la apertura de diafragma y la velocidad de obturación. No afecta a la dureza o suavidad de la luz, solo se trata de la cantidad luz. Si utilizamos luz natural no podremos regular la fuente de luz (el sol)  y lo deberemos hacer variando lo parámetros de la cámara. En cambio si usamos la luz artificial podremos configurarla a nuestro gusto para su utilización.

colores de la luz

La cobertura

Es la superficie que ilumina una fuente de luz o dicho de otra forma, es el espacio iluminado. La luz puede ser más concentrada o más dispersa y podemos cambiarla a nuestro antojo, unas veces necesitaremos iluminar una zona controlada y otras veces querremos iluminar una gran escena. Si la luz es dispersa llegará a todos los sitios, en cambio si la concentramos, sólo iluminaremos el objeto elegido.

6 Claves para mejorar los retratos contextualizados

Los retratos contextualizados son una parte de la fotografía social que se encuentra a medio camino entre el ensayo fotográfico y el retrato de estudio. De lo que estoy hablando es un tipo de fotografías donde se busca relacionar a una persona con alguna actividad en particular que realiza. Lo más habitual es colocar al protagonista en una escena relacionada con su estilo de vida o con su trabajo.

Es una gran opción a la hora de hacer un retrato, y aunque necesita cierta preparación, la esencia de estas imágenes es colocar al protagonista en una escena relacionada con su lugar de trabajo, una afición, un lugar característico o una actividad especial. Estas imágenes son muy utilizadas por revistas y periódicos. En ellas tendremos que incluir la máxima información posible, y así, intentar contar una pequeña historia.

Retratos con contexto social
Se suelen usar muy a menudo en el mundo editorial porque suele ilustrar una entrevista o un artículo centrado en algún aspecto de la vida de la persona. En este sentido, es una forma de fotografía periodística.

La clave para conseguir unas grandes imágenes consiste en encontrar el contexto más apropiado para tomar la fotografía, el lugar exacto y el atrezzo necesario. Puede ser que el lugar sea perfecto para tomar la foto o que tengamos que incluir una serie de objetos para complementar la escena. En cualquier caso, hay que dedicar algo de tiempo a los preparativos.

No hay ninguna ley indiscutible sobre la distancia focal del objetivo, pero suele ser mejor utilizar un angular, pues con él puedes incluir en el encuadre un espacio mucho más amplio y de esta forma, incluir los objetos importantes en la escena. Si los detalles son pequeños, un gran angular los hará destacar si se disponen en primer plano.

Claves mejorar retrato

Cosas a tener en cuenta para realizar retratos contextualizados.

Objetivo: Para que las proporciones del modelo sean más favorecedoras es interesante usar teleobjetivos y si quieres usar encuadres cerrados donde se muestra el rostro o la cabeza y hombros del retratado su uso es indispensable. Si sólo tienes un gran angular, retrocede unos pasos y encuadra a la persona dentro de una escena y evita los primeros planos.
Profundidad: Para los primeros planos, yo utilizo siempre una apertura de diafragma muy grande y así consigo aislar a la persona del fondo. Y siempre enfoca a los ojos. En encuadres más abiertos utilizo diafragmas más cerrados para que el fondo tome algo más de protagonismo.

Luz: Si vas a utilizar iluminación artificial, la luz principal deberá estar bien difuminada y tendrás que ubicarla casi enfrente del retratado, un poco más arriba de su cabeza y un poco de lado. Una buena manera de suavizar la luz es usar un paraguas plateado donde rebotar la luz o un softbox. Después pon un reflector (blanco o de color papel de aluminio) del lado del rostro contrario a la luz. Si quieres usar luz natural en un interior, la luz tenue de una ventana te servirá.

Pose: No hay reglas respecto a la pose, pero cuando las personas se inclinan un poco hacia la cámara suelen parecer más interesantes. Una pose que nunca falla consiste en sentar a la persona junto a una superficie en la que pueda apoyarse, como una mesa, y tomar la fotografía en un ligero ángulo respecto al cuerpo, con el rostro del modelo vuelto hacia la cámara.

Compenetración: La gente suele resultar más fotogénica cuando está relajada. Hay diferentes maneras de conseguirlo, como mantener una conversación y adoptar una actitud de seguridad. Si la expresión del sujeto empieza a perder naturalidad, pídele que mire a otro sitio un instante y luego vuelve a mirar hacia la cámara.

Encuadres: Toma muchas fotografías. No te cuesta nada y, sobre todo, ayuda a que el retratado se relaje, pues no siente la necesidad de mantener siempre la misma expresión.

Los objetivos y su efecto en los retratos

A la hora de realizar un retrato fotográfico debes saber que todos los objetivos provocan una distorsión en el rostro y en el cuerpo humano. Si consigues utilizar esta peculiar característica de las ópticas a tu favor, conseguirás que el retratado salga más favorecido o si lo deseas podrás usarla para dar más fuerza a la imagen. Saber que óptica usar en cada momento para conseguir el efecto deseado es una de las claves para convertirse en un gran fotógrafo social.

Existen dos maneras de elegir el objetivo que utilizarás en la sesión. La primera es la menos deseada y está limitada por el entorno. En ocasiones, el lugar donde vas a realizar las fotografías te obligará a hacerlas desde cierta distancia. La segunda opción es cuando tu elección se basa en el resultado final que estas buscando. Una vez elegida la óptica adecuada, muévete por la escena hasta encontrar la mejor composición.

lentes para retrato

Las dos opciones son válidas, pero la segunda suele ser la mejor manera de retratar a un sujeto y deberás elegirla siempre que te resulte posible. Recuerda que si te sitúas demasiado cerca del retratado puede sentirse incómodo, y por ello deberás elegir un espacio mínimo para evitar esta situación. Lo habitual es no empezar la sesión situándote a menos de dos metros de tu sujeto y ésta es una de las razones por las que los objetivos de 85 y 100mm son considerados los más adecuados para los retratos. Otra razón muy importante es que al comprimirse la perspectiva, las proporciones faciales no se distorsionan. Si utilizas un objetivo gran angular tendrás que acercarte para que la persona llene el encuadre, y esto hará que su nariz y frente parezcan más grandes.

Para conseguir retratos más favorecedores deberás utilizar teleobjetivos a la hora de realizar las fotografías, mientras que si usas ópticas angulares conseguirás añadir elementos dinámicos a la composición de la escena y conseguir efectos curiosos. Esos efectos se pueden potenciar aún más si disparas desde una posición un poco más elevada que la del sujeto o si éste no mira hacia la cámara.

Cuando hayas conseguido sacar las imágenes que tenías planeadas en la sesión, toma algunas fotos con otros objetivos. Puede ser que consigas una fotografía mejor con el objetivo “equivocado”, aunque lo más seguro es que solamente te sirva para aprender cosas nuevas y ponerlas en práctica más adelante, lo cual es motivo suficiente para hacerlo.

lentes fotográficas

Un pequeño ejercicio práctico.

Para experimentar el efecto que conseguirás con la utilización de un objetivo u otro es interesante que realices este pequeño ejercicio práctico.

Sólo necesitarás un objetivo zoom o varios fijos con diferentes distancias focales. Si lo vas a realizar con ópticas fijas necesitarás un angular de 35mm, uno normal de 50mm y un teleobjetivo de 85mm. También te hará falta un voluntario y 10 minutos de tiempo libre.

Empieza con la distancia focal estándar de 50mm. Posiciona a tu modelo y acércate a él hasta que su cara de frente ocupe todo el encuadre. Ahora dispara y pídele a tu modelo que gire la cabeza hasta que tengas un encuadre de perfil de su rostro y hazle otra foto. Haz una señal en el suelo y cambia el objetivo.

Coloca el objetivo de 85mm en la cámara y repite el procedimiento anterior. Para terminar, monta el 35mm y repite la operación.

Cuando termines, te darás cuenta de las 3 distancias resultantes entre tú y el sujeto, dependiendo de la distancia focal que has utilizado. Cuando llegues a casa, visualiza las imágenes resultantes en el ejercicio y evalúa la gran diferencia que existe entre usar un 35mm o un 85mm para realizar un retrato.

El objetivo de este ejercicio es familiarizarte con el efecto resultante en un retrato según la óptica utilizada y que con ello puedas decidir el aspecto que quieres dar a tus imágenes.

¿Te ha gustado el ejercicio?
¿Qué distancia focal sueles utilizar en tus retratos?

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El retrato de cuerpo entero

El retrato de cuerpo entero es una manera distinta y menos clásica de fotografiar a un sujeto, huyendo de los encuadres cerrados. Con este tipo de composiciones perdemos el detalle de la expresión, pero nos da libertad para experimentar con la postura y el lenguaje corporal.

Si eres un fotógrafo principiante enseguida te vas a dar cuenta de la dificultad que conlleva hacer un retrato de cuerpo entero. Sobre el papel llenar todo el encuadre parece algo sencillo, pero en la realidad esto no es así. Con la expresión “de cuerpo entero” no quiero decir que el modelo esté de pie. Esta expresión la puedes aplicar también cuando el sujeto está tumbado, sentado o arrodillado. En este tipo de encuadre tendrás que controlar los rasgos faciales, la inclinación de la cabeza y el contacto visual para conseguir una imagen que transmita. La postura de los brazos y piernas del modelo, el ángulo que forman los hombros y su posición tienen tanta importancia como la expresión facial en un retrato del rostro.

Retrato de cuerpo entero

Desde pequeños somos capaces de leer la expresión facial de las personas y además poseemos algunos conocimientos de lenguaje corporal, por ello, los fotógrafos sociales debemos aprovecharnos de estas capacidades. Las piernas pueden estar extendidas o flexionadas, las manos colocadas en los bolsillos o a en la espalda, los brazos dejados caer o cruzados. Siempre la posición de las extremidades de nuestro modelo tiene un significado.

Si el sujeto está de pie, puedes probar que cargue el peso de su cuerpo sobre una pierna, la otra o las dos. También pedirle que se apoye en algo, como en una pared, el dintel de la puerta o en un poste, y que lo haga con los hombros, la espalda o las manos. La lista de las poses posibles y de todas las variaciones que pueden hacerse a partir de ellas es prácticamente infinita.

Retrato chica cuerpo entero

Si quieres buscar inspiración puedes ojear revistas y libros para ver que poses te gustan más. Algunas son más adecuadas para hombres que para mujeres, para personas jóvenes que para personas mayores, y por eso conviene tomas notas e incluso ir haciendo un cuaderno de recortes para tener referencias a la hora de preparar un retrato.

El otro gran reto que suponen los retratos de cuerpo entero es la relación entre el modelo y el fondo. Cuando la composición se hace desde cerca, es bastante fácil convertir el fondo en algo secundario, pero eso resulta más difícil cuando tenemos la figura entera de la persona. Los objetos en primer plano también pueden desempeñar un papel, así que es conveniente fijarse en el efecto que tendrá cualquier cosa que ese encuentre entre la cámara el modelo.

Retrato fotografico chica

En todos los tipos de fotografía de retrato necesitaremos tiempo para encontrar nuestro propio estilo. Como en éste concreto existen menos convenciones, siempre nos sentiremos menos seguros a la hora de empezar a experimentar, pero la mayoría de los fotógrafos aprenden en seguida a disfrutar de la libertad que brinda el retrato de cuerpo entero.